3º ESO Ciudadanía

LAS CONQUISTAS DE LAS MUJERES

1. Principios del sufragismo norteamericano  

1. Hombres y mujeres han nacido como miembros independientes de la raza humana, dotados por igual de inteligencia y habilidad y con opción a ejercer libremente sus deberes individuales.

2. La relación natural de los sexos es la independencia y cooperación. Toda represión de los derechos y la libertad de uno de ellos es una injuria al otro sexo (…).  

3. El sufragio o voto es le único medio legal y permanente de defender los derechos a la vida, la libertad y el goce de la felicidad, derechos proclamados inalienables en la Declaración de Independencia americana. Por lo cual, sea cual fuere la forma de gobierno representativo, las mujeres han de gozar de todos los derechos y privilegios políticos de los electores”.

Declaración de principios de la Alianza Internacional pro Sufragio de la Mujer, Washington, 1902.

 

2. El derbi de las sufragistas de 1913

     El derbi del hipódromo de Epsom de 1913 ha pasado a la historia del movimiento sufragista. Un inesperado y trágico acontecimiento impresionó a los miles de espectadores que lo presenciaban. En la llamada curva de Tottenham, una mujer saltó la valla y fue atropellada por el caballo del rey. El animal dio una vuelta completa en el aire y cayó sobre su jinete, que sufrió algunas heridas. La mujer, llamada Emily Davison, quedó tendida en el suelo sin sentido. Pocos días después, el 8 de junio, fallecía en el hospital de Epsom Cottage. ¿Se trataba de un accidente? Nunca pudo saberse, pero todos los datos indican que Emily Davison había abordado deliberadamente al caballo real con la intención de pararlo y llamar la atención de toda Inglaterra.

     Davison era una activa militante del movimiento sufragista; tenía treinta y cinco años y se había graduado en literatura inglesa en la Universidad de Londres, siendo una de las pocas mujeres que tuvo acceso a un título superior en esta época. Desde 1906, su vida estaba dedicada a luchar por los derechos de la mujer. Había sido condenada por arrojar piedras a algunos ministros del Gobierno, por romper una ventana del Parlamento y por asaltar a un sacerdote baptista, a quien confundió con el Primer Ministro Lloyd George. En la cárcel, realizó una huelga de hambre que apareció en todos los periódicos. Se había adherido a la causa de E. Pankhurst y su Unión Social y Política de las Mujeres. La líder sufragista escribiría meses después de la muerte de Davison: “Emile ha sido una de las más grandes luchadoras por los derechos de la mujer, ha sufrido muchas presiones y ha sido tratada con gran brutalidad en las cárceles. La señorita Davison indicó que el pueblo solo se despertaría por el sacrificio de una vida humana (…). De este modo, se arrojó delante del caballo del rey, ante la vista de una gran multitud de súbditos de sus Majestades, ofreciendo su vida como una petición al Rey de la liberación de las mujeres que sufrían en Inglaterra y en el mundo (…). La muerte de la señora Davison me causó una gran pena y emoción, y, aunque apenas me encontraba con fuerzas para abandonar la cama, decidí ir a su funeral; sin embargo, no fue así, porque al salir de casa fui detenida por la policía”.

     La víctima se convirtió en un símbolo de la lucha de las mujeres. Sin embargo, todavía habrían de pasar muchos años hasta que en Inglaterra se reconociera su derecho a votar en las elecciones.

 

emili_davison

 

3. El sufragismo inglés. La lucha por el voto

     “La Unión Social y Política Femenina (WSPU) estuvo compuesta y dirigida por mujeres y reclamó el voto femenino, incluso para la casada (…). Contaba con una revista semanal, montaba manifestaciones, y recurría a diferentes sistemas de financiación: limosnas, cantos en las calles, venta ambulante, privaciones personales y aportaciones de las más ricas.

     En 1911, una concentración ante el Parlamento acabó en lucha campal con la policía. Dos mujeres fallecieron y muchas resultaron heridas, Entonces la WSPU utilizó la violencia: destrozo de ventanales; rotura de escaparates; incendio de edificios y buzones de correos; bombas (…). En mayo de 1913, entró la policía en los locales de la WSPU y decretó la disolución del grupo. Un mes después, se convocó una manifestación en el hipódromo de Epsom que concluyó trágicamente con la muerte de una sufragista (…).

     Al estallar la Primera Guerra Mundial, el rey Jorge V encargó a E. Pankhurst (fundadora de la  WSPU) que reclutara mujeres para ocupar los puestos que los hombres habían dejado (…). Ésta exigió el reconocimiento del mismo salario para el mismo trabajo, la semana laboral de cuarenta y ocho horas, el aumento de inspectoras en las fábricas de mujeres, la protección para los trabajos peligrosos, subvención a la maternidad, hogares para las muchachas trabajadoras, reformas en la educación técnica y el voto femenino.

     El 28 de mayo de 1917, se aprobó el proyecto de ley del sufragio femenino para las mujeres mayores de treinta años. En 1919 se acordó que nadie podía ser descalificado para ningún cargo público o puesto civil o judicial por razón de estado civil o sexo. Y en 1928 se concedió el sufragio femenino a partir de los veintiún años, que era la edad exigida a los varones desde 1918 (…)”.

G.A. Franco Rubio: “Siglo XX”, en Historia Universal de Historia 16.

 

4. Obtención del derecho al voto

PAÍS

AÑO

PAÍS

AÑO

Nueva Zelanda

1893

Austria

1923

Australia

1901

Checoslovaquia

1923

Finlandia

1906

Polonia

1923

Noruega

1913

España

1931

Dinamarca

1915

Francia

1945

Islandia

1915

Italia

1945

Holanda

1917

China

1947

Rusia

1917

Canadá

1948

Reino Unido

1918

India

1949

Alemania

1918

Japón

1950

Suecia

1919

México

1953

EEUU

1920

Egipto

1956

Irlanda

1922

Suiza

1971

 

5. Entrevista a Betty Friedan, feminista estadounidense

“– ¿Cómo compararía la situación de la mujer con la de hace tres décadas?

– Durante los últimos treinta años hemos roto la imagen de la mujer definida solo en función de su relación sexual con el hombre, como esposa, madre, objeto sexual y ama de casa (…). Una vez que rompimos con esto, dijimos: “Muy bien, las mujeres son personas, ni más ni menos”; entonces comenzamos a exigir nuestros derechos como norteamericanas, nuestros derechos como seres humanos. Exigimos igualdad de oportunidades y el derecho a participar en todos los ámbitos de la sociedad (…).

– ¿Cree que vamos a entrar en un siglo XXI en el que los valores femeninos serán preeminentes?

–  La próxima etapa no es de mujeres contra hombres. Tenemos que movernos en una visión más amplia del bien común, superando las definiciones restringidas de la cultura de la ambición, de los beneficios, del éxito, de una juventud obsesionada por la sexualidad (…). Pronto dejaremos de tener títulos del estilo “la primera mujer que esto…””.

 

  •  Analiza los documentos y resume las ideas clave que contienen.

            - ¿Cuáles son los principios del sufragismo estadounidense?

            - ¿Cómo adquirieron las sufragistas británicas el voto?

            - ¿En qué fecha lo adquirieron las españolas?

            - Describe lo ocurrido en el hipódromo de Epsom.

            - Describe la evolución de la mujer occidental durante el siglo XX

  • Define los conceptos “sufragismo” y “feminismo”.
  • Comenta la cronología de la obtención del derecho al voto de las mujeres. Clasifica los países en tres grupos cronológicos: 1900-1920; 1921- 1950; después de 1950. ¿Qué deduces de ello?
  • Recoge información y elabora un dossier sobre la situación de las mujeres en los países menos desarrollados.

INTERCULTURALIDAD – EMIGRACIÓN

     Durante la mayor parte del siglo XX, un flujo importante de población andaluza emigró fuera de nuestra comunidad, tanto a otras comunidades autónomas como a otros países. Esta carta fue escrita por un hijo de emigrantes andaluces en Bélgica, 25 años después de su regreso a nuestra tierra. Lee atentamente la carta.

 

     “Cuanto más lejos te vayas del sitio donde te has criado, más cambian las costumbres y la forma de vida. Si esa distancia es lo suficientemente grande cmo para que además cambie el idioma, hay que pensar que se está verdaderamente necesitado para dar ese paso tan importante.

     En mi caso nos tenemos que trasladar a los años sesenta, y pensar que entonces nuestros padres solo habían dispuesto de unos estudios básicos (por llamarlos de alguna forma). Este inconveniente condiciona notablemente el periodo de adaptación. Para que sirva de ejemplo podría citar alguno de los muchos casos de incomodidad que se nos planteaban:

  • Se conseguían solo los trabajos que desechaban los naturales del país.
  • Comprar comida en una tienda era a base de gestos, y pagando siempre con un billete grande por no entender cuánto era la cantidad exacta.
  • Explicarle a un médico lo que te ocurría era en ocasiones hasta cómico.
  • En el colegio era difícil atender a las explicaciones de los profesores.

     Todos estos inconvenientes son fáciles de entender si tenemos en cuenta lo expuesto anteriormente. Pero si a todo ello tuviéramos que sumar que la gente que te rodea no te acepta por el simple hecho de no ser de allí, indudablemente la convivencia se hace mucho más dura. Teníamos que soportar insultos por parte de los niños en los colegios, cuando nos decían “sucio español, has venido a comerte nuestra comida”. Esta frase y otras muchas más, aunque las pronunciaban los niños, eran producto de las conversaciones de sus mayores. Los mismos que recriminaban a nuestros padres “habéis venido a quitarnos nuestro trabajo”. Sin embargo, quienes se autodescartaban de esos trabajos eran ellos mismos, por no aceptar las condiciones que les ofrecían. No eran muchos los extranjeros que accedían a un trabajo cualificado, y si lo hacían era después de pasar por otros que no lo eran tanto.

     No fueron pocas las veces que veíamos llorar a mi madre, y al preguntarle por lo que le ocurría, nos contestaba: “No es nada; es que recuerdo mucho a nuestra familia”. Esto explica que durante todo el año mis padres trabajaran muy duro para conseguir unos ahorros y poder venir de vacaciones a nuestra tierra, donde, lógicamente se lo gastaban todo, y de vueltas a empezar.

     La vida social que allí manteníamos era con grupos de emigrantes, casi todos españoles, entre los que se establecían unos lazos de amistad que son difíciles de imaginar si no se ha pasado por todo eso.

     Como decíamos al principio, nosotros tuvimos la suerte de volver, otros tuvieron que esperar a jubilarse. Muchos se quedaron para siempre porque los hijos que tenían ya habían creado allí sus propias familias. De todos ellos guardo un grato recuerdo. Del país solo el idioma, que también voy olvidando poco a poco…

Jorge Domínguez, Sevilla 24-02-1999”

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  1. ¿Crees que al haber sufrido estas situaciones como emigrante, Jorge tratará de otra manera a las personas inmigrantes?
  2. Si nos planteáramos en situaciones parecidas “cómo me gustaría que me trataran a mí”, ¿en qué crees que cambiaría nuestra forma de ver, mirar y tratar a las personas inmigrantes?
   
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